domingo, 20 de noviembre de 2011

Cosas que te hacen sonreír.

Muchas veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos delante, de todo aquello, que realmente merece la pena, por eso, tenemos que intentar pararnos de vez en cuando, y contemplar el paisaje que se nos presenta sabiendo admirarlo, y no solo ver lo malo, tenemos que saber apreciar la belleza de un día de lluvia, o de un día nublado, dado que TODO absolutamente TODO es ESPECIAL!


No solo tenemos que ver lo malo, tenemos que ser capaces de SONREÍR aunque sea por la más mínima cosa, cómo por ejemplo encontrarte a alguien por la calle que hace mucho tiempo que no ves y te saluda, haciéndote ver, que aún no se ha olvidado de ti, o qué alguien te abra chat por el tuenti o por el facebook, porque vayas a ir con tus amigos a disfrutar de una maravillosa tarde de viernes, porque estés pensando en algún momento especial de tu vida, o simplemente estés pensando en esa persona...


Porque al fin y al cavo la vida no deja de ser un camino, y tú, únicamente TÚ, eres el que decide cómo va a ser ese camino, muchas veces será un camino empinado y lleno de rocas, un camino difícil, pero cuándo ésto ocurra debes echar la vista atrás y ver todo lo que has recorrido, ese enorme tramo que ya has recorrido, y entonces, es cuando te darás de que NO puedes tirar la toalla, que debes seguir adelante porque tienes a millones de personas a tu lado para apoyarte en ellas y seguir cogiendo todo lo que se te ponga por delante, sin miedo y sin temor sabiendo que puedes con todo.


Porque dicen que una sonrisa sincera, es el espejo del alma, y que con ella, muchas veces expresamos muchísimas cosas que con unas simples palabras serían imposibles de explicar. Busca cosas que te hagan ser más fuerte para seguir adelante, porque tú estás ahí, a más de la mitad del camino para llegar a TU META.






PORQUE TODAS LAS COSAS QUE PASAN ES POR ALGO, Y POR ESE ALGO DEBES SONREIR, PORQUE CON UNA AMPLIA SONRISA, LE ALEGRAS EL DÍA A TODO EL MUNDO, PASANDO A SER DE UN DÍA CUALQUIERA, A SER UN DÍA ESPECIAL...


jueves, 17 de noviembre de 2011

La lectura.

Otro momento mágico que me ha trasladado a aquél tiempo pasado de los matrimonios concertados, mostrándome también, que por suerte, en aquella época, también había caballeros honrados... 


(...)
- D. Carlos:
Pero no el corazón (levántase) [...]
No, eso no... sería ofenderla... Usted celebrará sus bodas cuando guste; ella se portará siempre como conviene a su honestidad y a su virtud; pero yo he sido el primero, el único objeto de su cariño, lo soy y lo seré...
Usted se llamará su marido; pero si alguna o muchas veces la sorprende, y ve sus ojos hermosos inundados en lágrimas, por mí las vierte... No la pregunte usted jamás el motivo de sus melancolías... Yo, yo seré la causa... Los suspiros que en vano procurará reprimir, serán finezas a un amigo ausente. [...]


- D. Diego:
¿Adónde vas? No, señor; no has de irte.


- D. Carlos:
Es preciso, yo no he de verla... una sola mirada nuestra pudiera causarle a usted inquietudes crueles...



(...)


El sí de las niñas, 3º acto. 
Leandro Fernández de Moratín.

domingo, 30 de octubre de 2011

Nada.

Nada. No hay nada. Nada que decir… simplemente nada. Ese nada que se siente a veces, dentro de ti… notas como se apodera de tu pecho, y lo inunda de un intenso vacío, hasta un punto, en el que llega a doler.
Es una sensación poco común, seguramente si le preguntáis a cualquier persona, os mire con cara rara y os diga que no sabe de lo que le estáis hablando… No todo el mundo conoce esa sensación, al menos que yo sepa, y esas personas no saben lo afortunadas que son.

No le quiero poner un nombre cómo depresión, esa es una etiqueta que últimamente se utiliza demasiado, la gente le pone a todo ese nombre y dice: ´´ estoy deprimid@ porque…´´  cuando en realidad, lo único que les ocurre es que están enfadados, ya puede ser consigo mismos o con otra persona cercana de su ambiente, únicamente porque no han satisfecho un determinado capricho… Yo no hablo de eso.
Yo hablo de esa sensación que tienes en algunos determinados momentos de tu vida, momentos de flaqueza, momentos en los que crees y piensas que nada puede ir peor, pero te das cuenta, de que sí, que sí pueden ir peor, ¡claro que puede! Al fin y al cabo no somos más que unas marionetas en manos de la vida y del tiempo, que inmortales y cansados de ver las mismas cosas una y otra vez, juegan con nosotros según su estado de ánimo sin importarles lo más mínimo nuestros sentimientos.

No se dan cuenta de que cada persona es distinta y afronta las cosas según cree que serán mejor para ella… una de las cosas que la gente suele hacer, es guardárselo todo, ir aguantando e ir tragando todas esas cosas que te afectan o que te sientan mal, hasta que ya, un día explotas, y no puedes más, se te cae el mundo encima, no puedes respirar, notas como una presión inunda tu pecho, hasta que ya, no sientes nada, y a decir verdad, muchas veces lo prefieres.
Prefieres no sentir nada, antes que sentir que estás muriendo poco a poco por dentro, quieres gritar, quieres chillar, quieres, deseas hacer cualquier cosa con tal de eliminar esa sensación… Lo intentas una y otra vez, pero muchas veces, eso puede contigo, y te rindes.

Y ya no queda nada.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Todo vuelve..

Con este titulo no me refiero a que todas las cosas materiales vuelvan… ya se, que eso, por desgracia, no es así…
Con este titulo, me refiero a los sentimientos, a las amistades, a los recuerdos…

Nunca os ha pasado, que un amor pasajero, florece en vosotros durante por ejemplo los meses de verano, poco a poco, os vais fijando en esa persona, en sus virtudes, en sus defectos, en su carácter… y así te va gustando cada día más, pero no dices nada, por temor a quedar mal, o ser el centro de los vaciles y bromas… pero el tiempo pasa, y esa época también, y todo cambia… todos vuelven a sus casas, vuelven a la rutina, y tu igual…
Te centras en todo lo que está por venir, y te repites a ti mismo que ya no sientes nada, que ya todo te da igual, hasta el punto, en el que te lo llegas a creer, y estás tan ocupado con tu día a día, que no te paras a pensar en esa persona, y con esto, te lo terminas por creer…
Pero, un día, quedáis, y vuelves a estar con esas personas, con esa persona, la cual, pensabas que ya no te importaba, que ya te daba igual, y vuelven a aparecer todas esas cosas que creías enterradas…
Vuelves a tener esa sonrisa boba dibujada en la cara, vuelves a tocarte el pelo coqueteando, vuelves a sentir esos nervios idiotas en la boca del estómago… todo, vuelves a sentirlo todo, y vuelves a estar cómo al principio… sin saber ya que pensar…

Pero no solo pasa con los sentimientos enamoradizos de cada persona, también ocurre con los recuerdos, todos aquellos momentos, con esas personas especiales, que por desgracia, ya no están a tu lado.
Vas a aquellos sitios, en los cuales, has estado con ellos, y has estado riendo en algunos momentos, llorando en otros… recordando todas las cosas que ya no vas a volver a hacer, que no vas a poder repetir…
Y cuando piensas en ir a verlos, se te parte el corazón, porque sabes, que no te van a contestar, que no te van a poder abrazar para consolarte…
Piensas en todas las cosas que has hecho con ellos, como si hubiesen pasado ayer, y deseas volver a disfrutar de su compañía, aunque solo fuese cinco minutos, cinco minutos para poderte despedir, para decirles que les quieres, y que siempre van a estar contigo, aunque no sea físicamente, que sepan que siempre les vas a llevar dentro de ti, y decirles un último Te Quiero.

Son tantos los sentimientos que nos guardamos por temor a que los demás se rían, burlen o estén contigo por pena… Son tantos los recuerdos que quieren florecer, pero que tú no los dejas… el ser humano es inteligente, posiblemente, sea la raza más inteligente que nosotros sepamos de momento, pero muchas veces, por no decir la gran mayoría, el ser humano es idita, somos idiotas por guardarnos todas esas cosas tan naturales que están dentro de nosotros… ¿No creéis?

miércoles, 7 de septiembre de 2011

No sabemos realmente lo que tenemos, hasta que lo perdemos...

Desde el día en que nací
a tus brazos fui a parar
y un amor nació en ti
imposible de probar
Fui creciendo entre tus risas
tus ánimos y caricias
y una especial conexión
surgió entre los dos
Es tanto el cariño que te tengo
junto el amor y la amistad
que nunca creí que llegaría
ese fatídico día...
El día anterior me despedí
entre sonrisas y alegrías
sin saber que al día siguiente
mi último adiós te diría
En el día más triste de mi vida
te vi tumbada
te creí dormida
regalándote mi último aliento de alegría
Quién diría que tu adiós no dolería
Quién diría que tan pronto marcharías
dejándonos viudos a todos
sin tu alegría y compañía
No importa la hora
No importa el lugar
No se cómo ni cuando
te volveré a abrazar
Pero lo que sí que sé
y eso te lo puedo asegurar
es que por mucho tiempo que pase
siempre en mi vivirás.

jueves, 16 de junio de 2011

No hay nada imposible, sino cosas improbables.

La real academia española define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o a suceder y define la palabra improbable como algo inverosímil que no se funde en una razón prudente...


Puestos a elegir a mi me gusta más la palabra de improbabilidad a la de imposibilidad, como a todo el mundo supongo...
La improbabilidad duele menos y deja un huequecito a la esperanza...


Que David ganara a Goliat era improbable pero sucedió...




Un afroamericano habitando la casa blanca era improbable pero sucedió...




Nadal desbancando del Nº1 a Federer...




Una periodista convertida en princesa...




Ser campeones del mundo...




El amor... las relaciones... los sentimientos... no se fundan en una razón prudente... ¿no? por eso no me gusta hablar de amores imposibles... sino de amores improbables...


Porque lo improbable es por definición PROBABLE, lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar, y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase...


VALE LA PENA INTENTARLO 

sábado, 28 de mayo de 2011

Momentos congelados para siempre...

          Una de las numerosas formas que el ser humano tiene para poder recordar aquellos momentos especiales, son las fotografías. Para muchas personas tan solo son solo un trozo de cartón, unas simples imágenes... pero yo creo que realmente son momentos congelados para siempre en el tiempo, momentos refugiados contra el olvido...


Una vez le preguntaron a Lewis Hine un fotógrafo de guerra por qué había elegido esa profesión, él contestó que si pudiese contar con palabras todo lo que veía no necesitaría cargar con una cámara de fotos durante todo el día...
Que ciertos momentos de belleza, de desolación, de horror, y de heroísmo estaban más allá de las palabras.




Yo también lo creo, hay cosas que no podemos ni se pueden explicar con simples palabras, cosas como estar vivos, sentimientos cómo el amor, la belleza de un lugar, o sensaciones como volver a abrazar a un viejo amigo después de un largo periodo de tiempo....




Quizás por eso nuestra vida se compone de imágenes, momentos congelados en el tiempo para siempre... De decisiones que cambian sin remedio el curso de las cosas. Creo que es lo que sentimos cuando vemos fotografías antiguas, que por ellas no pasa el tiempo, cómo esos mosquitos atrapados en ámbar desde hace millones de años, el mundo sigue adelante, pero ellos se quedan allí atrapados para siempre, sin cambiar...


Como las fotografías antiguas guardadas en una caja vieja de zapatos, intantáneas de otro tiempo, que nunca volverá...

viernes, 20 de mayo de 2011

♥ ♥

¿Alguna vez te han dicho un ''te quiero''?
¿Alguna vez has sentido cómo alguien te quiere tan apasionadamente e intensamente que el simple hecho de pensar que un día todo eso pueda acabar hace que se te encoja el estómago?


  A cada instante pienso cómo puede ser que alguien te demuestre su amor sinceramente y apasionadamente, entregándose a ti igual que tu a esa persona.
¿Es cómo un cuento de hadas? Yo creo que sí, y de ser así, yo también quiero ese cuento de hadas, quiero mi cuento de hadas, quiero un cuento mágico con esa persona especial, con esa persona que sepa entenderte, que sepa todo de ti, tanto lo bueno como lo malo, y aun así, siga queriéndote cómo el primer día, como si no hubiese mañana...

Tiene que ser maravilloso despertarte al lado de esa persona cada mañana, al lado de la persona que quieres, que amas...
Verla sonreír, llorar cuándo lo necesite, y lo más importante, no estar con esa persona solo en los momentos buenos, sino también en los manos, tenderle la mano cuando la necesite, ofrecerle tu hombro en el que pueda llorar, susurrarla al oído un: Todo va a ir bien, no te preocupes, yo voy a estar contigo.



Tener a alguien al lado al que poder decirle un TE QUIERO sin avergonzarte, gritarlo a los cuatro vientos, o susurrárselo al oído, dado que esa persona se convertiría en tu mundo.
¿Alguna vez has estado enamorado?

Muchas personas piensan que el amor es fijarte si la otra persona es ''guapo/a'' yo no creo eso.
Yo creo que cuando de verdad estás enamorado de una persona no solo te fijas en si es guapo o no, porque para ti, esa persona no es guapo/a es PERFECTA.
Fijarte en su preciosa sonrisa, en esas miradas intensas que hacen que se te pongan los pelos de punta, sentir su calidez a través de la ropa, notar sus labios suaves, finos o no, besándote el pelo, o entrelazándose con los tuyos en un beso, suave, pero intenso...



El amor, siempre es bonito, mientras dura, si encuentras a esa persona especial que te corresponde y se entrega igual que tu.
Por eso, aunque muchas veces estés deprimido, te animo a que sigas buscando a esa persona, porque, creo que una vez que la hayas encontrado, sentirás tal felicidad... que yo creo que, no se puede comparar con nada.



♥ ♥....

jueves, 17 de marzo de 2011

Tu lugar especial...

¿Nunca os habéis preguntado como habrían sido las cosas si no hubieras conocido o vivido con alguna persona, o nunca hubieses ido a un determinado lugar? ¿Cómo afrontarías las cosas si todo hubiese sido distinto?

Una locutora de radio, dijo una vez que ella siempre hacía un ‘ejercicio’ cada mañana, y era pensar, cómo serian las cosas si alguien muy cercano a ella ya no estuviese, y cuando los demás locutores de radio le preguntaron el por qué, ella simplemente contestó: porque eso me hace saber, lo que una persona significa para mi, y así le doy la importancia que se merece, sabiendo, que no siempre va a estar a mi lado, aprovecho lo máximo que puedo de cada persona, de cada momento, porque al fin y al cabo, son especiales, únicos e irrepetibles.

¿No habéis tenido nunca una sensación de que quieres ir a un sitio, a un sitio especial, en el que todo ha sido siempre alegría, pero al mismo tiempo tenéis miedo de ir? Es así más o menos como me siento yo en muchos momentos. Quiero ir a mi sitio especial, en el que sé que voy a estar a gusto, me voy a sentir bien, pero al mismo tiempo, no quiero ir, porque todo ha cambiado.

Es ese sitio especial al que vas y los recuerdos no dejan de envolverte, y son más buenos que malos, son aquellos momentos de tu vida, en los que has sentido tal felicidad, que siempre los vas a recordar.

Ver a alguien esperándote en la puerta de casa, por mucho frío o calor que haga, creo que no hay nada mas reconfortante después de un largo y cansado viaje, que un fuerte abrazo de alguien que sabes que siempre vas a tener ahí.

Entrar dentro de casa, y aspirar ese aroma especial a leña… sentir como te abraza el calor que emana de la ``cocina``   (aquellas cocinas antiguas, con las que calentaban las casas antaño) e irte a la cama después de un buen plato de sopa caliente. Levantarte por la mañana, y no ver mas que verde, montañas, prado… y más prado. Desayunas, y entonces es cuando sales a la calle, sin miedo, sin temor, porque sabes que ahí, en ese pequeño pueblo, no te va a pasar nada.
Vas andando por las calles, y saludando a todo el mundo, pues todos te conocen, y tú a ellos también, vas a buscar a aquellos amigos de toda la vida, y una vez que estáis todos juntos, os vais a dar una vuelta. Bien podéis ir al pueblo de arriba, son sólo tres kilómetros y medio, o podéis ir al que esta bajando, pero ese, son seis… bueno, eso os da igual, el caso es pasárselo bien, y estar todos juntos.
Vais andando por el monte, riéndoos, comentando las cosas del colegio, de todo lo que os ha pasado es ese tiempo que no os habéis visto… y siempre decís lo mismo, ‘algún día tenemos que quedar, no tenemos por qué venir al pueblo para vernos’ pero eso no siempre pasa, y muchas veces no se queda en más que en pura palabrería…

Por la tarde, te apetece estar a solas, a gusto, pensar en tus cosas… leer… y decides ir a uno de esos innumerables sitios en los que sabes que la calma del monte, la belleza del paisaje, o simplemente el cantar de los pájaros, te ayuda a desconectar, y cuando estás allí, sientes ‘paz’ respiras profundamente ese aire limpio, no contaminado, intentando quedarte con la mayoría de los aromas que en ese momento te rodean, te sientes feliz, sientes que ese es tu lugar, y te dices a ti mismo, que pase lo que pase, siempre vas a volver.

Pero eso cambia cuando ya no tienes ese abrazo amigo después de un largo y cansado viaje, cuando sabes que una vez que llegues, no vas a tener la casa caliente, con ese aroma a leña recién cortada… sino todo lo contrario, sabes que te vas a encontrar con la casa fría, húmeda y vacía… y lo peor, sabes que una vez que llegues, no te vas a encontrar con aquellas personas que creíste que siempre iban a estar ahí, a tú lado…
Pero aun así, sientes que necesitas ir, que por mucho que hayan cambiado las cosas, ese siempre va a ser tu lugar especial.

Aunque sientes miedo. Miedo porque crees que si vas, en vez de la inmensa felicidad que sentiste todas esas veces, te va a invadir la tristeza y la melancolía, por todo aquello que ya no está…
Ese es mi dilema… por un lado si que quiero ir, me muero de ganas, pero por otro, tengo miedo, porque no quiero que los nuevos recuerdos, los que van a venir, borren aquellos recuerdos viejos, tan buenos y bonitos, que quiero que perduren siempre en mi  memoria.
Pero por mucho tiempo que pase, o por muy lejos que estés, sabes que siempre vas a tener ese lugar especial, un sitio al que siempre puedes acudir, y eso, nada ni nadie, puede cambiarlo.

martes, 15 de marzo de 2011

La vuelta al pasado, aunque muchas veces es muy deseada, no siempre es buena.

Estamos aquí reunidos como estarían los grandes ejecutivos de una importante empresa, sentados en sus grandes e imponentes mesas de roble rojizo donde cada mañana discuten calurosamente sobre las finanzas de la empresa o las distintas curvas de la oferta y la demanda que ahora mismo definen este loco mercado gobernado por la gran crisis que nos rodea.



Aquí, sentados en forma de ‘‘U’’ dónde cada persona tiene su propio escaño, fabricado torpemente con una hoja de cuaderno en la cual descansan los nombres con los correspondientes apellidos de cada uno escritos por un gastado boli ‘big’

Únicamente nos faltan venir trajeados con el cabello engominado y repeinado hacía atrás y tener unos caros maletines de cuero en los cuales deberíamos guardar aquellos documentos importantes para esa supuesta reunión, en nuestro caso, libros y apuntes de las diferentes materias que tenemos a lo largo del día.

Pero esto, queridos amigos, por desgracia, no es mas que un puro sueño. Sí, es verdad que estamos colocados en forma de ‘U’, y sí, cada uno tiene su propio escaño posado al frente de su mesa o bien colgado de sus respectivas cajoneras, pero en lugar de tratarnos como alumnos de 1º de bachillerato (que supuestamente es lo que somos, aunque no todo el mundo se da cuenta), nos tratan como alumnos de preescolar.

Y yo, estoy aquí, en medio de un infierno de eco en el cual solo tengo a mi fiel estuche y mi archivador como única barrera protectora, y la única sonrisa que se ve, es la de mi funda de gafas, que, aunque con cara de enfado, no deja de sonreír nunca.

Y por si eso no fuera poco, nuestros profesores se han planteado un nuevo desafío; llegar gratis a china. O por lo menos es lo que parece, dado que no dejan de dar vueltas circulares en el suelo justo en el medio de la clase.

Durante los intercambios – y muchas veces durante las clases – para poder sobrevivir jugamos a partidos de ‘tenis’ con bolas hechas a base de hojas sucias de apuntes, pero los profesores, no contentos con tenernos reclutados, nos echan fuera de clase si nos ven jugando al pin pon.

Cada movimiento que hacemos, cada cosa que decimos, cada notita que pasamos al compañero… todo, absolutamente todo lo que hacemos, lo ven ellos, dado que no estamos protegidos como antaño lo estuvimos por las benditas mesas de los compañeros de delante. Y todo este caos, ha ocurrido por culpa de una lengua larga de una personilla de clase… por su culpa, ahora estamos en una ‘cárcel’, recluidos como ratas, sin derecho a protestar, y aunque lo hagamos, no tenemos otra respuesta a: así estáis mejor…

Y la única esperanza que nos queda, es que al acabar los exámenes (dado que mueven las mesas para que estén de forma individual) al recolocar las mesas, todo este caos, termine, y todo vuelva a ser normal.

viernes, 11 de febrero de 2011

Siempre.

Me hubiera gustado que te llegara la carta a tiempo, pero no ha podido ser...
Mañana ya te vas, y como te he dicho muchas veces, mañana comienza tu GRAN viaje, un viaje en el que ya no vas a parar, en el que te esperan muchisimas cosas geniales e inimaginables...


Lo que te contaba en la carta es que me ha encantado conocerte, y no sé como he tenido tanta suerte de tenerte como amiga, eso en un principio...
Me acuerdo de cada momento que he pasado contigo, desde esa noche de verano del 2008 cuando Lis nos presentó, estábamos al lado de la cuesta que sube hacía la carretera y estabas con tu her... y desde aquel momento el resto han llegado uno tras otro, sin parar, pero me acuerdo de todos ellos perfectamente.


Me acuerdo de esa noche cuando estuvimos hablando en el sube y baja del parque, o cuando nos dio ataque ataque de risa y María se enfadó con nosotras, o cuando nos pintamos los labios de negro en mi casa...
Y esos momentos han ido creciendo, poco a poco... y llegaron los puentes... como aquel puente del pilar en el pueblo, con nuestro ''futuro feliz vida resuelta'' o cuando bajamos a Ponfe a ver Híncame el diente''...



O nuestras caminatas hasta Anduriña... o hasta Molina aquél día de verano a bañarnos en el río...
En semana santa del año pasado cuando estabas también en el pueblo, y bajamos a ponfe a ver ''I'm the number 4''


Y uno de los más recientes, cuando te vi aquí, en Madrid, solo fueron unos minutos, pero los suficientes para sonreír aquel día. :)
Y muchos otros momentos que vamos a pasar, y muchas mas fotos que vamos a tener, porque cuando menos te lo esperes, me tendrás ahí, en Londres, y nos haremos una foto como esta...

O esta...


Pero las dos juntas... :)


Puedo seguir y seguir, y llenar mil entradas del blog con todos esos momentos que me has regalado, momentos, que los tengo grabados a FUEGO en mi memoria, y ¿sabes por qué? ¿Sabes por qué no se me ha olvidado ninguno? Porque TÚ eres una de las personas más especiales que tengo en mi vida, eres una persona que una vez que entra, no quieres que salga de ella POR NADA DEL MUNDO.
Porque eres ESPECIAL, y porque me has demostrado que eres AUTÉNTICA, eres una de esas pocas personas a las que realmente se las puede llamar amigas... pero tú para mi no eres eso, yo a ti te veo como a una hermana mayor, y aunque suene muy cursi, es así, eres esa hermana con la que se que voy a poder contar, con la que sé que si me pasa algo, va a estar ahí, que me va a dar consejo siempre que me haga falta...
Y quiero que sepas, y que te quede claro, que yo también quiero estar ahí SIEMPRE que quieras, siempre que lo necesites, siempre, para cualquier cosa las 24h del día...
Hay una frase hecha que es: Las personas únicas personas que necesitas en tu vida, son aquellas que te demuestran que te necesitan en la suya... y yo, TE NECESITO, no quiero que salgas de ella, quiero que estés, y sigas estando siempre, Por favor!
AHORA ES TÚ MOMENTO, ES TÚ TIEMPO Y NADA NI NADIE TE LO VA A ARREBATAR, PORQUE TE LO MERECES.


Y sé que muchas personas te lo dirán, y que te lo habrán dicho millones de veces, pero   yo te lo digo porque realmente lo siento...
TE QUIERO!