lunes, 24 de junio de 2013

Mis pilares.

Crees tenerlo superado, crees poder hablar del tema como si realmente ya no te doliera, como si la herida ya hubiese sanado… pero siempre te vuelven a venir los recuerdos, los recuerdos de aquel día, y te das cuenta de que realmente lo que haces es fingir desde hace dos años y ocho meses. 

La primera vez aun tenía un pilar de mi vida conmigo, algo que me hizo seguir para delante y no pensarlo demasiado, no pensar que una de las personas más importantes ya no estaba a mi lado, me apoyé en ella como si nadie más existiese, y para mi realmente creo que no había nadie más. En verdad creo que ese fue mi fallo. 

Empiezas a pasar el día a día, intentando no pensarlo, y así avanza tu vida, haciendo cambios cosa que te hace sobrellevarlo mejor, pensar que lo que un tiempo atrás fue herida, ya se convirtió en una profunda cicatriz y que el vacío que tenías, por fin se llenó. 

Pero vuelven a venir los días flojos, los días de bajón, días en los que de te junta todo, dado que la vida no contenta con pasarte una mala jugada, te sigue dando golpes, de los cuales tienes que salir. Eso por un lado es normal, la vida a la vez que el tiempo siendo caprichosos cansados e inmortales de ver siempre las mismas historias felices juegan con nosotros cual niño pequeño juega con sus marionetas. 

Y, en días como estos, es prácticamente imposible no derrumbarse, simplemente porque todo vuelve a florecer, todo ese vacío que creías crédulamente que se había llenado poco a poco con el tiempo, te das cuenta de que realmente sigue ahí, que no lo has llenado, que simplemente has intentado tontamente llenarlo con cosas sin importancia para intentar sentirte mejor contigo mismo, cosas que no te llenan por dentro porque simplemente no son tan importantes como aquellas que dejaron ese hueco. 

Con esto te das cuenta de que lo mas probable es que no lo llegues a superar, que simplemente vas a tener que vivir con ello. Porque en momentos de penumbra como en el que ahora mismo me encuentro,  te das cuenta realmente de que las verdaderas heridas no se llegan a curar nunca, simplemente dejan de sangrar durante periodos de tiempo intermitentes, y, una vez que se han saturado de aguantar la sangre y el dolor dentro de ellas, vuelven a aparecer sangrando y doliendo incluso el doble de lo que en un primer momento te dolieron. 

Lo que sigue persiguiéndome desde aquel 20 de Octubre, y lo que verdaderamente me mata y me consume cada vez que vuelve a florecer dentro de mi, es el no haberme despedido como se merecía una de las personas mas grandes que han pisado y han pasado por este mundo, haber dejado que el sueño y el cansancio fueran superiores y en aquel momento mas importantes que uno de los pilares de mi vida, quizás el principal, con el que se derrumbo la mayoría de mi mundo al irse de mi lado, eso… eso es lo que realmente creo que más me duele. 

No creo que la herida mejore con el paso del tiempo, ya lo doy por perdido realmente, simplemente espero en un futuro, poder volverles a ver, a abrazar, a estar con ellos y decirles lo mucho que les echo de menos y que les quiero. 
Y aunque ya no estén conmigo físicamente, ahora mismo sé que cuidan de mi, desde donde quiera que estén, sé que siempre estarán ahí para darme fuerzas cuando las necesite, porque antes tenia a dos pilares, ahora tengo a dos ángeles que me siguen cuidando, y siempre tendré a dos modelos a seguir, a los que imitar, y a los que extrañar. 

También, a pesar de me duela no poder abrazarlos, y no poder tenerlos conmigo a mi lado cuando lo necesite o cuando quisiera físicamente, dentro de mi siempre tendrán un hueco, aquel que dejaron con su 'viaje sin retorno' como decía ella, y ese, siempre será suyo, nunca nadie ni nada podrá llenarlo, porque nadie será igual que ellos en ningún sentido ni aspecto, siempre, siempre, siempre estarán y tendrán su lugar, el que realmente les pertenece. Por lo menos me reconforta saber que ahora ellos están juntos, y espero realmente que sean felices, sea como sea. 

Con esto, una de las lecciones que la vida me ha mandado por el momento, es que todo, absolutamente todo, pasa por algo, y que si pasa, es que tenia que pasar, nunca nada pasa al azar, lo que de momento no me creo, ni creo que me crea, por mucho tiempo que pase, es que la vida te mande cosas de las que puedas salir con facilidad, o simplemente salir de ellas, ni que el tiempo cure todas las heridas. 

Siempre, hasta el fin de los días, ellos, ambos, estarán presentes, y aunque en nuestro lugar haya a partir de ahora más gente, nuestros encuentros seguirán siendo nuestros, solo de nosotros tres, de nadie mas. 
Porque ellos son los importantes. 

Siempre En Mí. 

sábado, 11 de mayo de 2013

Solo con el tiempo...


Todo puede comenzar con una simple palabra… un simple ‘¿recuerdas que…?’ con cualquier cosa… puede ser en clase, en una conferencia, en una comida, puede ser en cualquier lugar, hasta en el momento más insignificante, puede surgir… cualquier cosa.
En este caso, para mi fueron los recuerdos, recuerdos que se comienzan a borrar en mi mente, y con ellos, aparece el miedo y la tristeza.

Miedo, porque en un determinado momento saltó en mi mente aquella chispa de querer recordar cómo era su voz, cómo sonaba, como olía, cómo era… y ver, que esos pequeños detalles, ya comienzan poco a poco a borrarse de mi mente sin quererlo, y con ello, siento que cada vez están un poco más lejos de mí, y eso es una de las cosas que me mata por dentro día a día.

No es pretender anclarse en el pasado, es simplemente tenerlo presente, para poder seguir creciendo, y no me refiero físicamente año a año, sino crecer como persona. Porque hay personas que son demasiado importantes para uno, y que una vez que nos dicen adiós, no quieres que se vayan por completo de tu vida, quieres que de una manera u otra se queden contigo, y los guardas como oro en paño en tus recuerdos y en tu corazón… en la parte que te queda después de su marcha.

Pero eso se complica cuando con el paso del tiempo ya los recuerdas con menos frecuencia, cuando con el tiempo te das cuenta de que no están igual de enteros dentro de ti como cuando emprendieron su camino.
En ese momento es cuando aparece el miedo, miedo a que se marchen por completo, y quedarse solo, quedarse sin ellos…

No sé muy bien cómo puedo terminar esta entrada, porque en verdad aun no sé un final… solo espero que donde quiera que estén y que por mucho tiempo que pase, nunca me abandonen, y yo prometo que nunca lo haré tampoco, que aunque no sea todos los días, siempre que vaya allí, les veré aunque solo un ratito, el día de antes, a punto de anochecer, con el abrazo del crepúsculo… prometo que nuestros momentos seguirán existiendo.

En realidad, creo que nadie lo hace, por muy lejos que este una persona, ya sea físicamente o no, si realmente te quiere y le importas, siempre se quedará  contigo. Puede que los detalles se acaben borrando, pero su presencia no… y muchas veces eso es lo único que necesitamos.



Siempre En Mí.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Simplemente, sigue escribiendo.


Comienzas a escribir de nuevo, en una nueva hoja, es una nueva etapa, dejas cosas atrás, siempre hay cosas que perdemos por el camino, cosas, al igual que sentimientos, relaciones, amistades... perdemos muchas cosas mientras vamos haciendo y marcando nuestro camino, pero a la vez que eso sucede, también ganamos. Ganamos nuevas experiencias, nuevas amistades, y con ello, nuevos sentimientos.

Estás entusiasmado por empezar, emprender de nuevo tu camino, después de un paréntesis en el cual, simplemente has disfrutado sin pensar en qué es lo que te podía esperar, lo que estaba por llegar, muchas veces simplemente no querías pensarlo, porque el simple hecho de hacerlo, hacía que se te encogiese el estómago, y es normal, en este tiempo ya has vivido muchas cosas, son experiencias ganadas, cosas que ya las vas a tener ahí durante el resto de tu vida.

Son tantos los recuerdos los que tienes acumulados en tu memoria, tantos y a la vez tan pocos que sientes miedo de no recordarlos con el paso del tiempo, de sustituirlos por otros, de dejar atrás a personas importantes para ti, pero a la vez tienes ganas de empezar este nuevo capítulo de tu vida, de volver a escribir recuerdos en ti, recuerdos como los que ya tienes hasta ahora,  que el simplemente con recordarlos levemente, te hacen soreir, y desear poder volver el tiempo atrás para poderlos revivir.

Pero tienes que pararte a pensar, en que aun te quedan muchísimos más recuerdos y cosas que construir en tu memoria, para qu en un futuro, cuando te toque volver a escribir una nueva página, vuelvas a teber ese sentimiento de melancolía, que a la vez que amargo, es dulce, y sonreirás de nuevo por haber seguido viviendo,  haber seguido escribiendo…


En cuanto a las personas, sí, es verdad que perdemos a muchas a lo largo de nuestro camino, simplemente porque no tomamos el mismo rumbo, o porque el 'destino' lo ha querido así, pero las personas verdaderamente importantes, las que te aprecian y te quieren, con todo lo tuyo, no solo con lo bueno, si no también con lo malo, con tus defectos  y virtudes, las que te ven tal y como eres, y te quieren por ello, siempre las vas a tener ahí, apoyándote en todas tus decisiones importantes, aconsejándote lo mejor que puedan, ayudándote cuando lo necesites, riendo contigo en los buenos momentos, y secándote las lágrimas en los momentos agrios, o simplemente abrazándote para darte fuerzas de seguir a delante en aquellas ocasiones en las que estés exhausto… todas aquellas personas que realmente merecen la pena, siempre seguirán a tu lado. Y al igual que ellas, también las nuevas personas que conozcas, que están ahí, en tu futuro, esperándote.

Por eso, realmente merece la pena querer seguir adelante, querer seguir escribiendo, querer seguir llenando tu memoria de todos aquellos grandiosos recuerdos, que solo tú mismo puedes crearlos, para mirar atrás más adelante  y poder sentir ese sentimiento de melancolía amargo por un lado, pero dulce por otro.

lunes, 12 de marzo de 2012

Desgana...

Ya llevas un tiempo así, viviendo en la desgana. La alegría te abandonó hace ya algún tiempo, y ya apenas te visita...


Ves pasar tu día a día, ves como pasan las horas muertas desde aquél rincón oscuro en el que te resguardas, pero... ¿de qué?


Te resguardas de todo aquello que te daña, de todo aquello que crees (por culpa de tus miedos) que tarde o temprano te causará algún mal. Tus miedos e inquietudes se han apoderado de ti, el miedo al fracaso, el miedo al qué dirán, el miedo a intentar algo nuevo porque pueda acabar mal...
Pero eso, sinceramente, te da igual, en realidad, te da igual ya prácticamente todo, lo único que te importa es mantener las apariencias, aunque sea por fuera, sonríes a tus amigos, aunque los que realmente te conocen en vez de ver esa sonrisa forzada en tu cara ven las lágrimas escondidas tras tus ojos vidriosos, apagados, pero mientes reiteradamente diciendo que estás bien, lo dices tanto, que ya hasta parece convincente... <<nada va mal>>, o al menos, es lo que intentas demostrar, aunque sabes, y notas a esa ''herida'' en tu interior te va comiendo poco a poco día tras día cada vez que se hace más grande, hundiéndote en tu particular agonía, de la cual no sabes si vas a poder dejarla atrás, y ya, cansado, te abandonas a ti mismo a tu suerte.


En tu interior, en aquél lugar en el que un día latió un enérgico corazón, lleno de ilusiones, de sueños, lleno de esa sensación de satisfacción, yace ahora un músculo casi inerte, que lo único que hace, es bombear la sangre por todo tu cuerpo, pero que ya carece de sentimientos, de sueños, y de ilusiones. Y con él, todo tu ser...


Apenas te acuerdas del significado de las palabras alegría o ilusión, para ti ya carecen de significado, hace mucho tiempo que convives con la tristeza y el dolor, tanto que para ti, ya forman parte de tu día a día, y no te ves de otra forma que no sea esa...


Quieres gritar, salir de ese estado, quieres dejar todo aquello atrás, y volver a sentir todo aquello que sentiste una vez, hace ya algún tiempo, quieres que tu corazón reviva y deje de ser un simple músculo, quieres darle vida de nuevo a tus ojos y poder sonreír de verdad, porque realmente estás feliz, contento.


Entonces, es cuando te paras a pensar, y te das cuenta, de que en esta vida, todo o casi todo, tiene solución, dado que no hay que ir rápido con las cosas, sino más bien  despacio, hay que ir como las hormigas, lentamente, poco a poco, pero con fuerza y sin dejar de intentarlo, porque al fin y al cavo, no hay agujeros... sino baches, y por muy grandes que sean, y por muy graves que parezcan, siempre tiene que haber alguna solución, siempre hay alguna salida. Tiene que haberla.

domingo, 11 de marzo de 2012

Tú eres mi viento.

Ha pasado ya mucho tiempo, y el que queda… pero sé, que para mi, siempre va a ser como si hubiese ocurrido ayer, como si el tiempo no pasase… dado que te siento aquí, a mi lado, y cuando pienso en ti, en vosotros, os recuerdo y os siento como si nada hubiese ocurrido, y no quiero que eso cambie, por mucho que el tiempo pase.

Quiero recordaros plenamente, con todo y poco que hemos vivido, sé que ya no estáis aquí, y que es imposible que volváis, y tengo miedo, porque hay algunos detalles que cada vez van siendo menos tenues en mi memoria, detalles, como vuestra voz, vuestros abrazos… y no quiero olvidar nada.

Pero cuando tengo algún momento de flaqueza, intento recordar todos los buenos momentos que pasé a vuestro lado, recuerdo… cómo jugaba con él o, cómo me reía con ella… hasta el punto de acabar saltándoseme las lágrimas, y, sonrío, aunque con los ojos llorosos…

Sonrío por todos esos momentos que me habéis regalado, momentos inigualables e irrepetibles, momentos que no quiero que se borren de mi memoria, y llorosos, porque me hubiera gustado que me hubieseis regalado muchos más momentos como aquellos…

Sí, es verdad que la muerte nos ha separado, que la muerte separa día tras día a miles de personas, pero no del todo, porque cuando una persona se va, de una forma u otra, siempre te va a seguir acompañando, siempre va a seguir a tu lado, ahora, ellos son mis ángeles, o es lo que me gusta creer…

Y, aunque no estén físicamente y no les podamos ver, sabemos que están ahí, como el viento, todo el mundo sabe que existe, que está ahí, pero no le vemos… con ellos pasa lo mismo, siguen estando ahí, pero no les podemos ver, aunque sí sentirlos, por eso para mi, ellos son mi viento, ellos son nuestro viento.



jueves, 5 de enero de 2012

VERANO RDA 2011




Cuando Pase El Tiempo y Seamos Viejecitos Mis nietos Me Preguntaran: 
''quienes son los de la foto?" 
y responderé:
"Fueron Mis Amigos, y con ellos fue con quienes pasé los Mejores momentos de mi vida! Con los que me rei a Más no poder, Eran mis hermanos y lo son todavía", 

Ese tiempo llegará, y cuando llegue espero que le digas lo mismo a los tuyos. Que me conociste en tu juventud y que todavía lo somos :)

Para que cuando escuches mi nombre digas: "ese es de los míos!" Y se te llene el corazón de alegría y felicidad como a mi se me llena cada vez que escucho el tuyo... 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Cosas que te hacen sonreír.

Muchas veces no nos damos cuenta de todo lo que tenemos delante, de todo aquello, que realmente merece la pena, por eso, tenemos que intentar pararnos de vez en cuando, y contemplar el paisaje que se nos presenta sabiendo admirarlo, y no solo ver lo malo, tenemos que saber apreciar la belleza de un día de lluvia, o de un día nublado, dado que TODO absolutamente TODO es ESPECIAL!


No solo tenemos que ver lo malo, tenemos que ser capaces de SONREÍR aunque sea por la más mínima cosa, cómo por ejemplo encontrarte a alguien por la calle que hace mucho tiempo que no ves y te saluda, haciéndote ver, que aún no se ha olvidado de ti, o qué alguien te abra chat por el tuenti o por el facebook, porque vayas a ir con tus amigos a disfrutar de una maravillosa tarde de viernes, porque estés pensando en algún momento especial de tu vida, o simplemente estés pensando en esa persona...


Porque al fin y al cavo la vida no deja de ser un camino, y tú, únicamente TÚ, eres el que decide cómo va a ser ese camino, muchas veces será un camino empinado y lleno de rocas, un camino difícil, pero cuándo ésto ocurra debes echar la vista atrás y ver todo lo que has recorrido, ese enorme tramo que ya has recorrido, y entonces, es cuando te darás de que NO puedes tirar la toalla, que debes seguir adelante porque tienes a millones de personas a tu lado para apoyarte en ellas y seguir cogiendo todo lo que se te ponga por delante, sin miedo y sin temor sabiendo que puedes con todo.


Porque dicen que una sonrisa sincera, es el espejo del alma, y que con ella, muchas veces expresamos muchísimas cosas que con unas simples palabras serían imposibles de explicar. Busca cosas que te hagan ser más fuerte para seguir adelante, porque tú estás ahí, a más de la mitad del camino para llegar a TU META.






PORQUE TODAS LAS COSAS QUE PASAN ES POR ALGO, Y POR ESE ALGO DEBES SONREIR, PORQUE CON UNA AMPLIA SONRISA, LE ALEGRAS EL DÍA A TODO EL MUNDO, PASANDO A SER DE UN DÍA CUALQUIERA, A SER UN DÍA ESPECIAL...