Nada. No hay nada. Nada que decir… simplemente nada. Ese nada que se siente a veces, dentro de ti… notas como se apodera de tu pecho, y lo inunda de un intenso vacío, hasta un punto, en el que llega a doler.
Es una sensación poco común, seguramente si le preguntáis a cualquier persona, os mire con cara rara y os diga que no sabe de lo que le estáis hablando… No todo el mundo conoce esa sensación, al menos que yo sepa, y esas personas no saben lo afortunadas que son.
No le quiero poner un nombre cómo depresión, esa es una etiqueta que últimamente se utiliza demasiado, la gente le pone a todo ese nombre y dice: ´´ estoy deprimid@ porque…´´ cuando en realidad, lo único que les ocurre es que están enfadados, ya puede ser consigo mismos o con otra persona cercana de su ambiente, únicamente porque no han satisfecho un determinado capricho… Yo no hablo de eso.
Yo hablo de esa sensación que tienes en algunos determinados momentos de tu vida, momentos de flaqueza, momentos en los que crees y piensas que nada puede ir peor, pero te das cuenta, de que sí, que sí pueden ir peor, ¡claro que puede! Al fin y al cabo no somos más que unas marionetas en manos de la vida y del tiempo, que inmortales y cansados de ver las mismas cosas una y otra vez, juegan con nosotros según su estado de ánimo sin importarles lo más mínimo nuestros sentimientos.
No se dan cuenta de que cada persona es distinta y afronta las cosas según cree que serán mejor para ella… una de las cosas que la gente suele hacer, es guardárselo todo, ir aguantando e ir tragando todas esas cosas que te afectan o que te sientan mal, hasta que ya, un día explotas, y no puedes más, se te cae el mundo encima, no puedes respirar, notas como una presión inunda tu pecho, hasta que ya, no sientes nada, y a decir verdad, muchas veces lo prefieres.
Prefieres no sentir nada, antes que sentir que estás muriendo poco a poco por dentro, quieres gritar, quieres chillar, quieres, deseas hacer cualquier cosa con tal de eliminar esa sensación… Lo intentas una y otra vez, pero muchas veces, eso puede contigo, y te rindes.
Y ya no queda nada.


No hay comentarios:
Publicar un comentario