Con este titulo no me refiero a que todas las cosas materiales vuelvan… ya se, que eso, por desgracia, no es así…
Con este titulo, me refiero a los sentimientos, a las amistades, a los recuerdos…
Nunca os ha pasado, que un amor pasajero, florece en vosotros durante por ejemplo los meses de verano, poco a poco, os vais fijando en esa persona, en sus virtudes, en sus defectos, en su carácter… y así te va gustando cada día más, pero no dices nada, por temor a quedar mal, o ser el centro de los vaciles y bromas… pero el tiempo pasa, y esa época también, y todo cambia… todos vuelven a sus casas, vuelven a la rutina, y tu igual…
Te centras en todo lo que está por venir, y te repites a ti mismo que ya no sientes nada, que ya todo te da igual, hasta el punto, en el que te lo llegas a creer, y estás tan ocupado con tu día a día, que no te paras a pensar en esa persona, y con esto, te lo terminas por creer…
Pero, un día, quedáis, y vuelves a estar con esas personas, con esa persona, la cual, pensabas que ya no te importaba, que ya te daba igual, y vuelven a aparecer todas esas cosas que creías enterradas…
Vuelves a tener esa sonrisa boba dibujada en la cara, vuelves a tocarte el pelo coqueteando, vuelves a sentir esos nervios idiotas en la boca del estómago… todo, vuelves a sentirlo todo, y vuelves a estar cómo al principio… sin saber ya que pensar…
Pero no solo pasa con los sentimientos enamoradizos de cada persona, también ocurre con los recuerdos, todos aquellos momentos, con esas personas especiales, que por desgracia, ya no están a tu lado.
Vas a aquellos sitios, en los cuales, has estado con ellos, y has estado riendo en algunos momentos, llorando en otros… recordando todas las cosas que ya no vas a volver a hacer, que no vas a poder repetir…
Y cuando piensas en ir a verlos, se te parte el corazón, porque sabes, que no te van a contestar, que no te van a poder abrazar para consolarte…
Piensas en todas las cosas que has hecho con ellos, como si hubiesen pasado ayer, y deseas volver a disfrutar de su compañía, aunque solo fuese cinco minutos, cinco minutos para poderte despedir, para decirles que les quieres, y que siempre van a estar contigo, aunque no sea físicamente, que sepan que siempre les vas a llevar dentro de ti, y decirles un último Te Quiero.
Son tantos los sentimientos que nos guardamos por temor a que los demás se rían, burlen o estén contigo por pena… Son tantos los recuerdos que quieren florecer, pero que tú no los dejas… el ser humano es inteligente, posiblemente, sea la raza más inteligente que nosotros sepamos de momento, pero muchas veces, por no decir la gran mayoría, el ser humano es idita, somos idiotas por guardarnos todas esas cosas tan naturales que están dentro de nosotros… ¿No creéis?



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