jueves, 17 de marzo de 2011

Tu lugar especial...

¿Nunca os habéis preguntado como habrían sido las cosas si no hubieras conocido o vivido con alguna persona, o nunca hubieses ido a un determinado lugar? ¿Cómo afrontarías las cosas si todo hubiese sido distinto?

Una locutora de radio, dijo una vez que ella siempre hacía un ‘ejercicio’ cada mañana, y era pensar, cómo serian las cosas si alguien muy cercano a ella ya no estuviese, y cuando los demás locutores de radio le preguntaron el por qué, ella simplemente contestó: porque eso me hace saber, lo que una persona significa para mi, y así le doy la importancia que se merece, sabiendo, que no siempre va a estar a mi lado, aprovecho lo máximo que puedo de cada persona, de cada momento, porque al fin y al cabo, son especiales, únicos e irrepetibles.

¿No habéis tenido nunca una sensación de que quieres ir a un sitio, a un sitio especial, en el que todo ha sido siempre alegría, pero al mismo tiempo tenéis miedo de ir? Es así más o menos como me siento yo en muchos momentos. Quiero ir a mi sitio especial, en el que sé que voy a estar a gusto, me voy a sentir bien, pero al mismo tiempo, no quiero ir, porque todo ha cambiado.

Es ese sitio especial al que vas y los recuerdos no dejan de envolverte, y son más buenos que malos, son aquellos momentos de tu vida, en los que has sentido tal felicidad, que siempre los vas a recordar.

Ver a alguien esperándote en la puerta de casa, por mucho frío o calor que haga, creo que no hay nada mas reconfortante después de un largo y cansado viaje, que un fuerte abrazo de alguien que sabes que siempre vas a tener ahí.

Entrar dentro de casa, y aspirar ese aroma especial a leña… sentir como te abraza el calor que emana de la ``cocina``   (aquellas cocinas antiguas, con las que calentaban las casas antaño) e irte a la cama después de un buen plato de sopa caliente. Levantarte por la mañana, y no ver mas que verde, montañas, prado… y más prado. Desayunas, y entonces es cuando sales a la calle, sin miedo, sin temor, porque sabes que ahí, en ese pequeño pueblo, no te va a pasar nada.
Vas andando por las calles, y saludando a todo el mundo, pues todos te conocen, y tú a ellos también, vas a buscar a aquellos amigos de toda la vida, y una vez que estáis todos juntos, os vais a dar una vuelta. Bien podéis ir al pueblo de arriba, son sólo tres kilómetros y medio, o podéis ir al que esta bajando, pero ese, son seis… bueno, eso os da igual, el caso es pasárselo bien, y estar todos juntos.
Vais andando por el monte, riéndoos, comentando las cosas del colegio, de todo lo que os ha pasado es ese tiempo que no os habéis visto… y siempre decís lo mismo, ‘algún día tenemos que quedar, no tenemos por qué venir al pueblo para vernos’ pero eso no siempre pasa, y muchas veces no se queda en más que en pura palabrería…

Por la tarde, te apetece estar a solas, a gusto, pensar en tus cosas… leer… y decides ir a uno de esos innumerables sitios en los que sabes que la calma del monte, la belleza del paisaje, o simplemente el cantar de los pájaros, te ayuda a desconectar, y cuando estás allí, sientes ‘paz’ respiras profundamente ese aire limpio, no contaminado, intentando quedarte con la mayoría de los aromas que en ese momento te rodean, te sientes feliz, sientes que ese es tu lugar, y te dices a ti mismo, que pase lo que pase, siempre vas a volver.

Pero eso cambia cuando ya no tienes ese abrazo amigo después de un largo y cansado viaje, cuando sabes que una vez que llegues, no vas a tener la casa caliente, con ese aroma a leña recién cortada… sino todo lo contrario, sabes que te vas a encontrar con la casa fría, húmeda y vacía… y lo peor, sabes que una vez que llegues, no te vas a encontrar con aquellas personas que creíste que siempre iban a estar ahí, a tú lado…
Pero aun así, sientes que necesitas ir, que por mucho que hayan cambiado las cosas, ese siempre va a ser tu lugar especial.

Aunque sientes miedo. Miedo porque crees que si vas, en vez de la inmensa felicidad que sentiste todas esas veces, te va a invadir la tristeza y la melancolía, por todo aquello que ya no está…
Ese es mi dilema… por un lado si que quiero ir, me muero de ganas, pero por otro, tengo miedo, porque no quiero que los nuevos recuerdos, los que van a venir, borren aquellos recuerdos viejos, tan buenos y bonitos, que quiero que perduren siempre en mi  memoria.
Pero por mucho tiempo que pase, o por muy lejos que estés, sabes que siempre vas a tener ese lugar especial, un sitio al que siempre puedes acudir, y eso, nada ni nadie, puede cambiarlo.

martes, 15 de marzo de 2011

La vuelta al pasado, aunque muchas veces es muy deseada, no siempre es buena.

Estamos aquí reunidos como estarían los grandes ejecutivos de una importante empresa, sentados en sus grandes e imponentes mesas de roble rojizo donde cada mañana discuten calurosamente sobre las finanzas de la empresa o las distintas curvas de la oferta y la demanda que ahora mismo definen este loco mercado gobernado por la gran crisis que nos rodea.



Aquí, sentados en forma de ‘‘U’’ dónde cada persona tiene su propio escaño, fabricado torpemente con una hoja de cuaderno en la cual descansan los nombres con los correspondientes apellidos de cada uno escritos por un gastado boli ‘big’

Únicamente nos faltan venir trajeados con el cabello engominado y repeinado hacía atrás y tener unos caros maletines de cuero en los cuales deberíamos guardar aquellos documentos importantes para esa supuesta reunión, en nuestro caso, libros y apuntes de las diferentes materias que tenemos a lo largo del día.

Pero esto, queridos amigos, por desgracia, no es mas que un puro sueño. Sí, es verdad que estamos colocados en forma de ‘U’, y sí, cada uno tiene su propio escaño posado al frente de su mesa o bien colgado de sus respectivas cajoneras, pero en lugar de tratarnos como alumnos de 1º de bachillerato (que supuestamente es lo que somos, aunque no todo el mundo se da cuenta), nos tratan como alumnos de preescolar.

Y yo, estoy aquí, en medio de un infierno de eco en el cual solo tengo a mi fiel estuche y mi archivador como única barrera protectora, y la única sonrisa que se ve, es la de mi funda de gafas, que, aunque con cara de enfado, no deja de sonreír nunca.

Y por si eso no fuera poco, nuestros profesores se han planteado un nuevo desafío; llegar gratis a china. O por lo menos es lo que parece, dado que no dejan de dar vueltas circulares en el suelo justo en el medio de la clase.

Durante los intercambios – y muchas veces durante las clases – para poder sobrevivir jugamos a partidos de ‘tenis’ con bolas hechas a base de hojas sucias de apuntes, pero los profesores, no contentos con tenernos reclutados, nos echan fuera de clase si nos ven jugando al pin pon.

Cada movimiento que hacemos, cada cosa que decimos, cada notita que pasamos al compañero… todo, absolutamente todo lo que hacemos, lo ven ellos, dado que no estamos protegidos como antaño lo estuvimos por las benditas mesas de los compañeros de delante. Y todo este caos, ha ocurrido por culpa de una lengua larga de una personilla de clase… por su culpa, ahora estamos en una ‘cárcel’, recluidos como ratas, sin derecho a protestar, y aunque lo hagamos, no tenemos otra respuesta a: así estáis mejor…

Y la única esperanza que nos queda, es que al acabar los exámenes (dado que mueven las mesas para que estén de forma individual) al recolocar las mesas, todo este caos, termine, y todo vuelva a ser normal.

viernes, 11 de febrero de 2011

Siempre.

Me hubiera gustado que te llegara la carta a tiempo, pero no ha podido ser...
Mañana ya te vas, y como te he dicho muchas veces, mañana comienza tu GRAN viaje, un viaje en el que ya no vas a parar, en el que te esperan muchisimas cosas geniales e inimaginables...


Lo que te contaba en la carta es que me ha encantado conocerte, y no sé como he tenido tanta suerte de tenerte como amiga, eso en un principio...
Me acuerdo de cada momento que he pasado contigo, desde esa noche de verano del 2008 cuando Lis nos presentó, estábamos al lado de la cuesta que sube hacía la carretera y estabas con tu her... y desde aquel momento el resto han llegado uno tras otro, sin parar, pero me acuerdo de todos ellos perfectamente.


Me acuerdo de esa noche cuando estuvimos hablando en el sube y baja del parque, o cuando nos dio ataque ataque de risa y María se enfadó con nosotras, o cuando nos pintamos los labios de negro en mi casa...
Y esos momentos han ido creciendo, poco a poco... y llegaron los puentes... como aquel puente del pilar en el pueblo, con nuestro ''futuro feliz vida resuelta'' o cuando bajamos a Ponfe a ver Híncame el diente''...



O nuestras caminatas hasta Anduriña... o hasta Molina aquél día de verano a bañarnos en el río...
En semana santa del año pasado cuando estabas también en el pueblo, y bajamos a ponfe a ver ''I'm the number 4''


Y uno de los más recientes, cuando te vi aquí, en Madrid, solo fueron unos minutos, pero los suficientes para sonreír aquel día. :)
Y muchos otros momentos que vamos a pasar, y muchas mas fotos que vamos a tener, porque cuando menos te lo esperes, me tendrás ahí, en Londres, y nos haremos una foto como esta...

O esta...


Pero las dos juntas... :)


Puedo seguir y seguir, y llenar mil entradas del blog con todos esos momentos que me has regalado, momentos, que los tengo grabados a FUEGO en mi memoria, y ¿sabes por qué? ¿Sabes por qué no se me ha olvidado ninguno? Porque TÚ eres una de las personas más especiales que tengo en mi vida, eres una persona que una vez que entra, no quieres que salga de ella POR NADA DEL MUNDO.
Porque eres ESPECIAL, y porque me has demostrado que eres AUTÉNTICA, eres una de esas pocas personas a las que realmente se las puede llamar amigas... pero tú para mi no eres eso, yo a ti te veo como a una hermana mayor, y aunque suene muy cursi, es así, eres esa hermana con la que se que voy a poder contar, con la que sé que si me pasa algo, va a estar ahí, que me va a dar consejo siempre que me haga falta...
Y quiero que sepas, y que te quede claro, que yo también quiero estar ahí SIEMPRE que quieras, siempre que lo necesites, siempre, para cualquier cosa las 24h del día...
Hay una frase hecha que es: Las personas únicas personas que necesitas en tu vida, son aquellas que te demuestran que te necesitan en la suya... y yo, TE NECESITO, no quiero que salgas de ella, quiero que estés, y sigas estando siempre, Por favor!
AHORA ES TÚ MOMENTO, ES TÚ TIEMPO Y NADA NI NADIE TE LO VA A ARREBATAR, PORQUE TE LO MERECES.


Y sé que muchas personas te lo dirán, y que te lo habrán dicho millones de veces, pero   yo te lo digo porque realmente lo siento...
TE QUIERO!